“Todo es según el color del cristal con que se mira”, ¡qué gran verdad!. La perspectiva desde la que miramos lo que nos pasa es clave para reaccionar. Piensa en la última vez que cogiste un avión, cuando despegaba ibas viendo como la ciudad que abandonabas se volvía cada vez más y más pequeña. Quizás tomaste consciencia de lo pequeños que somos realmente.
Lo mismo pasa con los problemas o las cosas que tienes que hacer. A veces, separar el zoom, verlo como si te alejases, en perspectiva, desde la distancia ayuda. Bien puede ser ante un problema que nos parece el más horrible del mundo o ante una tarea que creemos que no vamos a poder realizar.
Cuando te separas ves más claros los pasos a seguir, las acciones a tomar y lo importante. A mí me ayuda hacer ese ejercicio de imaginar que soy una cámara de vídeo y me alejo y me alejo y me alejo…
Para los opositores de la tribu esto puede ser de gran importancia, aléjate, mira la perspectiva de todo lo que tienes que hacer, del grueso que tienes que estudiar y, a partir de ahí, desmenuza, divide, organiza… todo poco a poco…
A los profes también nos puede ayudar, cuando estamos bloqueados con la planificación de una clase o con buscar la actividad perfecta para explicar un contenido, alejar el objetivo y mirar desde arriba.
Pruébalo y me cuentas…

